CCOO reivindica frente a la sede del Gobierno de Cantabria el pago de los complementos al personal temporal de la UC

La Federación de Enseñanza de CCOO en Cantabria se ha concentrado hoy a las puertas del Ejecutivo regional en la calle Peña Herbosa de Santander

Conchi Sánchez: “La Justicia ya ha reconocido que hay que pagarles unas cantidades que rondan entre los 6.000 y los 12.000 euros y urge modificar el decreto de Universidades para que sea efectivo”

La Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras en Cantabria (CCOO) se ha movilizado hoy en las puertas de la sede del Gobierno regional, en la calle Peña Herbosa de Santander, para reivindicar y exigir que ‘se cumpla con la ley’ y se abone al personal docente e investigador temporal de la Universidad de Cantabria (UC) los complementos que se les adeuda y que ha reconocido la justicia.

La federación ha lamentado que, aunque en los Presupuestos Generales de Cantabria (PGE) se ha consignado la partida para pagarles los que se les debe, el abono no puede hacerse efectivo hasta que se modifique un texto del Decreto de Universidades.

“Desde la Dirección General de Universidades se nos dice que está en trámite pero consideramos fundamental que se agilice y esté listo antes de que se agote la legislatura porque es intolerable que personas que ejercen la docencia y la investigación y que están altamente cualificadas, sigan con estas condiciones precarias”, ha señalado Conchi Sánchez, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO en Cantabria.

“Llevamos dos años con este tema y no avanza. A ver si concentrándonos y exponiendo el problema a toda la sociedad, el Gobierno de Cantabria se da por aludido y agiliza una gestión que afecta a un centenar de personas a los que se les deben cantidades que rondan entre los 6.000 y los 12.000 euros”, ha añadido Conchi Sánchez.

En la concentración también ha hablado Javier Jiménez, un matemático que ejerce labores de docencia e investigación en la UC y una de las personas a las que no se les abona quinquenios ni sexenios. “Yo llevo más de 10 años en la UC sin un contrato fijo, voy encadenando uno con otro. A la mayoría de nosotros nos van renovando contratos con figuras distintas pero al final la tarea es la misma y nuestro sueldo base es de 1.800 euros, 500 euros menos que lo que cobra, por ejemplo, un profesor de Secundaria”.

Para Jiménez, “nuestra labor no está reconocida y lo que la administración debe tener claro es que apostar por innovación no es abrir un edificio sino apostar por las personas que investigan y para atraer talento es fundamental poder retenerlo. En la UC no pasa eso, de hecho, este año hemos perdido dos investigadores en el área de matemáticas que se han ido a otros lugares con mejores condiciones”.

Su compañera, Tamara Llano, profesora ayudante doctora desde 2020, repite la trayectoria laboral de su compañero, encadenando diferentes contratos desde hace años. “La UC tiene la política de agotar al máximo el periodo del contrato en la figura más baja posible para que cobremos lo menos posible”, ha afirmado.

Para Llano, “lo que hoy demandamos es muy lógico: Si hemos hecho estancias de movilidad en el extranjero durante meses y meses, postdoctorales durante más de un año o dos, publicamos artículos científicos en revistas de alto impacto o de alto nivel todos los años, conseguimos financiación para proyectos de investigación con empresas, si somos investigadores principales en varios proyectos en concurrencia competitiva, tanto del plan nacional como de planes europeos, si tenemos cada año 24 créditos de docencia igual que un profesor titular o un catedrático, ¿por qué no se nos reconocen y abonan los quinquenios y sexenios como a ellos?”, se ha preguntado.

El sindicato ha criticado que exista ‘esta desigualdad y esta discriminación’ si los requisitos o criterios son idénticos y el personal docente e investigador temporal los cumple. Así, ha insistido en exigir al Gobierno y a la Universidad que hagan todo lo que esté en su mano y agilicen los trámites para abonarles cuanto antes lo que se les adeuda.